
Los incendios forestales son cada vez más frecuentes, intensos e imprevisibles. Las altas temperaturas, la sequía y los cambios en los patrones meteorológicos asociados al cambio climático hacen que los períodos de riesgo se alarguen y que el fuego sea más difícil de controlar.
En Cataluña, muchas casas se encuentran en urbanizaciones o zonas forestales donde el contacto con la vegetación es directo —un entorno privilegiado, pero también expuesto.
Ante esta realidad, es necesario tomar conciencia y actuar. La cultura del mantenimiento y la prevención activa son esenciales para proteger las viviendas, pero también para garantizar la seguridad de las personas. No basta con confiar en los servicios de emergencia: cada propietario tiene un papel clave para reducir el riesgo y evitar que el fuego encuentre combustible cerca de su casa.
Convertir la prevención en una práctica habitual —manteniendo limpio el entorno, revisando los materiales de construcción y estableciendo medidas de autoprotección— no solo reduce los daños potenciales, sino que también contribuye a la seguridad colectiva de toda la urbanización.
Acciones para proteger nuestra casa ante un incendio forestal
Cuando vivimos en zonas cercanas a bosques o áreas naturales, es fundamental aplicar medidas de protección antes, durante y después de la temporada de riesgo de incendios.
Mantenimiento de la parcela y entorno inmediato
- Mantén una franja de seguridad libre de vegetación alrededor de la casa.
- Elimina hierbas secas, matorrales y arbustos que puedan propagar el fuego.
- Poda los árboles hasta una altura de unos 2 metros y evita que las ramas toquen la fachada o el techo.
Gestión de la vegetación y jardín
- Prioriza plantas y árboles resistentes al fuego (como olivos, almendros o encinas).
- Separa la vegetación ornamental de la fachada con una franja de tierra o grava.
- Mantén el jardín limpio, con el riego adecuado y sin acumulación de hojas secas.
Vivienda y construcción
- Asegúrate de que el tejado y los canalones estén libres de hojas y ramas.
- Coloca rejillas metálicas en ventanas, chimeneas y aberturas para evitar la entrada de brasas.
- Si es posible, utiliza materiales ignífugos o resistentes al fuego en tejados, fachadas y cierres.
Urbanización y accesos
Mantén las calles y caminos limpios y transitables para facilitar el acceso de los equipos de emergencia.
No dejes vehículos o materiales inflamables en la vía pública.
En comunidades, coordínate con los vecinos para mantener las zonas comunes seguras y sin vegetación acumulada.
En caso de incendio
- Cierra puertas, ventanas y persianas para evitar la entrada de brasas.
- Desenchufa los aparatos eléctricos y cierra el suministro de gas.
- No te marches sin recibir la orden de evacuación y sigue siempre las indicaciones de Protección Civil.
La importancia de contar con un técnico de cabecera
La mejor estrategia ante el riesgo de incendios es planificar y mantener. Contar con un técnico de cabecera —un profesional de confianza que conozca la casa y el entorno— puede marcar la diferencia. Este técnico puede realizar un diagnóstico de vulnerabilidad de la vivienda, identificar puntos críticos (como tejados con restos vegetales, materiales combustibles o falta de franjas de seguridad) y proponer soluciones adaptadas.
Disponer de un técnico de cabecera es invertir en seguridad, sostenibilidad y tranquilidad.
