¿Cómo proteger nuestra casa ante el riesgo de inundaciones?

Las inundaciones son uno de los fenómenos meteorológicos más destructivos y, lamentablemente, cada vez más frecuentes en nuestro territorio. Los cambios en el clima, las lluvias torrenciales y la urbanización de zonas cercanas a ríos, arroyos o áreas bajas aumentan el riesgo de que el agua entre en casas, garajes o locales. Además, estos episodios suelen llegar de manera repentina, dejando poco margen de reacción.

Por eso, es necesario fomentar la cultura del mantenimiento y la prevención. No podemos evitar que llueva con intensidad, pero sí podemos reducir considerablemente los daños si mantenemos nuestras viviendas preparadas. Revisar desagües, evitar obstrucciones y adaptar ciertos elementos estructurales son medidas sencillas que marcan la diferencia entre una incidencia menor y una gran pérdida material.

Adoptar hábitos preventivos y entender que vivimos en un territorio vulnerable a los efectos del agua nos ayuda a actuar con responsabilidad. La prevención no solo protege nuestro hogar, sino que también contribuye a la seguridad de todo el vecindario.

Acciones para preparar nuestra casa ante una inundación

Podemos tomar diversas medidas para proteger la vivienda y reducir el impacto de una posible inundación:

Revisión y mantenimiento del drenaje

  • Mantén limpios canalones, sumideros y desagües para evitar atascos.
  • Comprueba que los desagües de patios, terrazas o rampas de garaje estén libres de hojas y barro.

Protección de aperturas y zonas bajas

  • Eleva los elementos eléctricos (enchufes, cuadros, motores) por encima del nivel posible de inundación.
  • Evita guardar objetos de valor o productos peligrosos en sótanos o garajes.

Entorno y parcela

  • Mantén en buen estado los drenajes exteriores (zanjas, canales o desagües pluviales).
  • Evita que el agua se acumule alrededor de la casa mediante un buen desnivel del terreno o pequeñas canalizaciones.
  • No bloquees cursos naturales de agua ni modifiques el terreno de manera que pueda desviar el flujo hacia la vivienda.

Durante un episodio de lluvia intensa

  • Cierra puertas y ventanas y desconecta la electricidad si el agua empieza a entrar.
  • Evita bajar a garajes o sótanos mientras llueve fuerte: son zonas de alto riesgo.
  • No intentes circular ni a pie ni en vehículo por zonas inundadas.

Después de la inundación

  • Ventila y seca los espacios afectados lo antes posible para evitar problemas de salud o estructurales.
  • Contacta con el seguro y documenta los daños con fotografías.

La importancia de contar con un técnico de cabecera

Disponer de un técnico de cabecera es clave para garantizar que nuestro hogar esté preparado ante fenómenos extremos como las inundaciones. Este profesional puede realizar una evaluación del riesgo de la vivienda según su ubicación y estructura, y proponer mejoras como la instalación de válvulas antirretorno, muros de contención o sistemas de drenaje adicionales.

Además, un técnico puede establecer un plan de mantenimiento periódico para revisar elementos clave antes de la temporada de lluvias, evitando así sorpresas y reparaciones costosas. Contar con este asesoramiento nos aporta tranquilidad y nos ayuda a mantener una casa más segura, sostenible y resiliente.