¿Cómo proteger nuestra casa ante episodios de nieve y hielo?


En los últimos años, en varias zonas de nuestro territorio se han registrado nevadas y heladas más intensas y repentinas de lo habitual. El cambio climático no solo conlleva olas de calor o lluvias torrenciales, sino también fenómenos invernales más extremos.

Ante este escenario, debemos estar preparados: la nieve puede acumularse sobre tejados y terrazas, causar daños estructurales o provocar resbalones y accidentes.

Esta nueva realidad nos recuerda la importancia de adoptar la cultura del mantenimiento. Mantener el hogar en buen estado no es solo una cuestión estética, sino de seguridad y previsión. A menudo, pequeños gestos realizados con tiempo —una revisión de la cubierta, un buen aislamiento o la limpieza de los desagües— pueden evitar desperfectos costosos y situaciones de riesgo. La prevención, una vez más, es la mejor inversión.

Asumir este compromiso con el mantenimiento nos permite vivir con más tranquilidad durante los meses más fríos, sabiendo que nuestro hogar está preparado para resistir las inclemencias del tiempo y garantizar el confort y la seguridad de todos los que viven en él.

Acciones para preparar nuestra casa ante la nieve y el hielo

Los episodios de nieve y bajas temperaturas pueden afectar gravemente a los edificios y sus instalaciones. Como propietarios, podemos minimizar los riesgos si seguimos unas pautas básicas:

Revisión de tejados y cubiertas

  • Comprueba que las tejas o placas estén bien fijadas y en buen estado.
  • Si vives en una zona donde nieva con frecuencia, valora instalar sistemas para facilitar el desagüe del hielo derretido.

Canalones y sumideros

  • Manténlos libres de hojas y restos para garantizar que el agua del deshielo fluya correctamente.
  • Evita que el agua se acumule, ya que el hielo puede romper tuberías o desbordar los canalones.

Aislamiento y calefacción

  • Revisa el aislamiento térmico de ventanas y puertas para evitar pérdidas de calor.
  • Purga los radiadores y comprueba que la caldera funcione correctamente antes del invierno.

Instalaciones exteriores

  • Protege las tuberías expuestas con aislamiento térmico para evitar que se congelen.
  • Retira o cubre muebles de jardín, mangueras y otros elementos que puedan deteriorarse con el hielo.

Entornos y accesos

  • Tén a mano sal o arena para esparcir en los accesos si hay hielo o nieve.
  • Si tienes árboles alrededor, revísalos y poda las ramas más frágiles para evitar que caigan con el peso de la nieve.

Seguridad personal

  • No intentes retirar la nieve de tejados o zonas elevadas sin el equipo adecuado.
  • Evita salir durante el momento más intenso de la nevada y extrema la precaución al caminar o conducir.

La importancia de contar con un técnico de cabecera

Aunque muchas de estas medidas son de sentido común, disponer de un técnico de cabecera es una gran ayuda para mantener el hogar preparado ante las inclemencias del invierno. Este profesional puede realizar inspecciones periódicas, detectar puntos críticos —como filtraciones, carencias de aislamiento o problemas estructurales— y asesorarnos sobre las mejores soluciones antes de que llegue el frío intenso.

Un técnico de confianza nos aporta seguridad y ahorro: nos permite anticiparnos a los problemas, evitar reparaciones costosas y mantener nuestra casa en óptimas condiciones durante todo el año. En definitiva, cuidar el hogar con la ayuda de un profesional es la mejor manera de garantizar confort, seguridad y durabilidad.