¿Qué hacer ante episodios de viento intenso?

En los últimos años, en nuestro territorio, los episodios de viento fuerte y tormentas repentinas se han vuelto cada vez más frecuentes e intensos. El cambio climático y el aumento de fenómenos meteorológicos extremos nos recuerdan que nuestros hogares no son invulnerables. Una teja mal fijada, una rama sin podar o un elemento del jardín sin anclar pueden convertirse en un riesgo importante tanto para la seguridad de las personas como para nuestro patrimonio.

Por este motivo, es fundamental incorporar la cultura del mantenimiento en la gestión de la vivienda. A menudo solo actuamos cuando el problema ya se ha producido, pero la prevención es la mejor manera de evitar desperfectos y sustos. Revisar periódicamente la casa, asegurar los elementos exteriores y cuidar el entorno inmediato son pequeñas acciones que, sumadas, reducen mucho los riesgos.

Adoptar esta actitud preventiva no solo nos ayuda a protegernos mejor ante los vendavales, sino que también alarga la vida útil de nuestro hogar y mejora su seguridad y calidad de vida. En definitiva, se trata de pasar de la reacción a la previsión, convirtiendo el cuidado y el mantenimiento en una práctica habitual y no en una medida puntual.

Acciones para preparar nuestra casa ante el viento

Los episodios de viento intenso pueden provocar daños materiales y riesgos para la seguridad de las personas. Como propietarios de una vivienda, podemos reducir mucho estos peligros si tomamos algunas medidas preventivas sencillas pero efectivas:

Revisión de tejados y fachadas

  • Asegúrate de que las tejas, baldosas o planchas metálicas estén bien fijadas.
  • Comprueba que no haya grietas o elementos sueltos que el viento pueda arrancar.

Cierres y aperturas

  • Verifica que ventanas, persianas y puertas cierren correctamente y que las guías o mecanismos estén en buen estado.
  • En caso de vendavales, mantenlas cerradas para evitar golpes y roturas.

Elementos exteriores

  • Retira o inmoviliza el mobiliario de terrazas, macetas, parasoles o barbacoas que puedan salir despedidos.
  • Pliega los toldos y guarda los objetos decorativos ligeros.

Jardín y entorno

  • Poda regularmente los árboles y arbustos para evitar la caída de ramas.
  • Asegúrate de que las vallas, rejas y cobertizos estén bien sujetos.

Instalaciones

  • Comprueba que las antenas, placas solares u otras estructuras en la azotea estén correctamente ancladas.
  • Mantén limpios los desagües y canalones para evitar problemas adicionales si coincide con lluvia.

Medidas de seguridad personal

  • Evita salir a terrazas, balcones o zonas descubiertas durante el vendaval.
  • No estaciones vehículos bajo árboles grandes ni cerca de elementos inestables.

La importancia de contar con un técnico de confianza

Aunque muchas de estas acciones se pueden realizar de manera sencilla, disponer de un técnico de cabecera —un profesional de confianza que conozca las características de nuestra vivienda— es una garantía adicional de seguridad y tranquilidad. Este especialista puede realizar inspecciones periódicas, detectar puntos débiles y recomendar intervenciones antes de que se conviertan en problemas graves.

Tener un referente técnico nos ayuda a planificar el mantenimiento de forma inteligente, anticiparnos a los riesgos y preservar el valor de nuestro hogar a largo plazo. En definitiva, cuidar la casa es cuidarnos a nosotros mismos.